Francisco Herrera Luque, escritor y psiquiatra, anti-Edipo y constructor de referentes desde la escuela reflexológica rusa. En el axioma estímulo-respuesta, equivalente a los electroshocks, de la especie animal del homo sapiens habría imaginado en su versionada creencia de la evolución donde sobrevive el más apto, que el neomalthusianismo sionista illuminati le da la razón. El monstruo de los pantanos anaranjados sobrevive a la felpa que los ayatolás y el pueblo persa, los iraníes, le han propiciado, y sobre todo, enraizado en ese capítulo del Corán, solo para las mujeres y el sentido femenino del mundo. Cosmos y Pachamama. Y es que el estrecho de Ormuz se ha convertido en el calibrador del dinámico mundo de la bolsa de valores, de los multimillonarios, a nivel de la guerra multiforme, difusa y cognitiva, que se libra en el mundo. Ni Sun Tzu, en El arte de la guerra, hubiese hilado tan fino en praxis de acontecimientos. Eppur si muove. Galileo Galilei. Y en aquel tiempo alertado el mundo papal de que les estaban moviendo la silla al momento de sentarse. De vainitaaaaaa no se lo echaron al pico. —Deja al altísimo—. Para qué más.
Hoy el poder de la matanza anda sublimado en los illuminatis, inventores en el siglo pasado de Las Vegas, hoy convertido en Silicon Valley. Archivo Epstein de la modernidad tardía donde todo está diluido, hasta sus fundamentos éticos, en el estímulo-respuesta del tercer sistema de señales de Pavlov, combinado con la sofisticadísima de Lacan, centrado en el deseo gobernando al mundo. Fato cumplí, donde los axiomas de canibalismo, violaciones sistemáticas y pedofilia son la gobernanza superior semita, empoderada en el sistema global omnímodo y hegemónico, que establece su dominio en los Estados nación, usando esta catapulta para hacer caer por inocentes a sus mandantes marionetas. Así colocarlos en evidencia en lo que Freud llamó el estado de malestar en la cultura. Todo ello zona de confort de la sociedad del bienestar. Na guará. Entre taras mentales, hemofílicos y otros de este estilo en los círculos de poder mundanos están. Según se perfila en la huella de los que han pretendido y pretenden colonizarnos desde siempre. La razón insurgente se revelará propia en otra perenne.

