La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ratificó este viernes que la labor de los consulados mexicanos en Estados Unidos se limita estrictamente a la asistencia ciudadana y a las relaciones bilaterales, descartando cualquier tipo de activismo político en contra del gobierno de Donald Trump.
«No es que los consulados realicen algún tipo de política en EEUU, en contra del Gobierno o de cualquier situación», aseveró la mandataria, quien calificó como «absolutamente falso» que estas oficinas tengan intenciones ocultas.
Sheinbaum explicó que la función consular se centra en facilitar trámites y brindar protección legal a los connacionales ante situaciones críticas como redadas. «Nosotros no tenemos por qué influir en la política de EEUU desde México. ¿Qué hacemos? Pues defendemos a los mexicanos que viven allá», enfatizó, amparándose en el principio constitucional de autodeterminación de los pueblos.
Sobre la presunta «revisión» de los 53 consulados por parte del Departamento de Estado reportada por la cadena CBS, la jefa de Estado aseguró no tener información oficial, pero consideró que tal medida «no tendría por qué ser», dado el respeto que su gestión mantiene hacia la política interna estadounidense.
Estas declaraciones ocurren en un clima de alta fricción diplomática, tras la muerte de dos agentes de la CIA en territorio mexicano. Los efectivos participaron en un operativo ilegal contra el narcotráfico que no fue notificado al Gobierno de México, lo que provocó un enérgico reclamo de Sheinbaum.
Pese a que la Administración Trump no ha ofrecido disculpas por la irregularidad de sus agentes, recientemente solicitó la extradición de funcionarios y exfuncionarios mexicanos, incluyendo al menos a tres integrantes del partido de la presidenta, bajo acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico.

