Una nueva biografía sobre Olivia Newton-John revela detalles inéditos de la vida privada de la cantante y actriz australiana, fallecida en 2022 a los 73 años tras una larga batalla contra el cáncer de mama: desde su casi romance con John Travolta hasta sus intentos por ayudar a Karen Carpenter en sus últimos meses de vida.
El libro A Little More Love, escrito por Matthew Hild y publicado por Bloomsbury el 14 de mayo, reúne entrevistas nuevas y de archivo con amigos cercanos y colegas de la artista.
La obra traza su trayectoria desde una infancia marcada por la timidez extrema, entre Inglaterra y Australia, hasta convertirse en una de las figuras más queridas del entretenimiento global.
“Siempre pensé que la etiqueta de ‘simpática’ no le hacía justicia”, dijo el periodista australiano Neil McMahon, amigo de Newton-John, en declaraciones recogidas por la biografía.
“Era una palabra demasiado superficial para describirla. Había en ella una profundidad, una sustancia, una autenticidad genuina que te dejaba pensando: ‘¡Guau!’. Y todos lo sentían, sin importar quién fueras».

Dane Bryant, pianista que la acompañó durante años, señaló a la revista People que “cada miembro del público sentía que ella cantaba solo para él”.
Uno de los capítulos más comentados del libro aborda la relación entre Newton-John y su coprotagonista en Grease, John Travolta.
Según Didi Conn, quien interpretó a Frenchy en el filme, la química entre ambos era completamente real.
“No estaban actuando en ese momento… era real, realmente lo era”, declaró Conn en 2018 al medio especializado, en referencia a una escena de un final alternativo de la película.
Un músico que integró la banda de Newton-John y que había estado casado con una miembro de la Iglesia de la Cienciología recordó una conversación que tuvo con la cantante.
“¿Puedo hacerte una pregunta personal?”, le dijo ella. “Obviamente sabes que John es cienciólogo. Sé que la Iglesia lo considera un seguidor muy valioso. Si me hubiera casado con John, ¿me habría exigido que me convirtiera en ciencióloga?”.

El músico le respondió que no habría sido obligatorio, pero sí alentado. “Gracias”, respondió ella. “Es todo lo que quería saber”.
El libro también detalla los esfuerzos de Newton-John por ayudar a su amiga Karen Carpenter, quien luchaba contra la anorexia nerviosa.
Stephanie Spruill, cantante que trabajó con ambas, recordó haberlas visto juntas en una reunión donde todos comían langosta y caviar, con excepción de Carpenter. “Estaba enferma. Muy enferma”, dijo Spruill. “Olivia intentaba que comiera… era terrible”.
Stephen Sinclair, amigo y vecino de Newton-John en aquella época, coincidió en ese retrato. “Lo intentó con todas sus fuerzas, una y otra vez, tratar de ayudarla y ser una buena amiga para ella. Y cada vez que la veía, estaba más delgada”, señaló.
En sus memorias, Newton-John escribió que la última vez que vio a Carpenter, ambas se alojaban en el Hotel Drake de Nueva York y que la cantante “lucía mucho mejor”. Carpenter murió el 4 de febrero de 1983.

Newton-John se enteró mientras conducía por una autopista de Los Ángeles. “Fue un golpe terrible”, le dijo a su biógrafo Randy L. Schmidt.
Otro pasaje del libro aborda la desaparición de Patrick McDermott, camarógrafo y expareja de Newton-John, quien se esfumó en julio de 2005 durante una excursión de pesca frente a la costa de California.
La artista contrató al experto en seguridad Gavin de Becker, quien envió investigadores privados a México sin resultados.
En sus memorias, Newton-John reveló que la relación con McDermott era “intermitente” y que en el momento de su desaparición habían acordado estar “separados”, aunque sin una ruptura definitiva.
“Creo que siempre quedará un signo de interrogación”, dijo Newton-John a un periodista en 2009. “No creo que alguna vez logre estar en paz con esto”.

Su amiga Liona Boyd contó que Newton-John pensaba que McDermott había muerto ahogado y que no creía en los rumores sobre supuestos avistamientos en México.
En sus últimos años, la artista mantuvo una entereza que impresionó a quienes la rodeaban.
Su sobrino Emerson Newton-John relató a la periodista Michele Manelis una visita que le hizo en su rancho en 2021. Sentados afuera, sin nadie más alrededor, ella apoyó la cabeza en su hombro y comenzó a llorar.
“Fue triste”, dijo. “En ese momento me di cuenta: ‘Está lista’”.
por INFOBAE

