El Congreso Iberoamericano de Educación y Formación Artística y Cultural “Artes para la Paz”, que acaba de concluir en Bogotá, sirvió no solo para conocer las distintas experiencias que se aplican en la región en ese ámbito, sino además allí se valoraron importantes criterios como el diálogo de saberes y la formación no formal en las comunidades, con la participación obligante de sus referentes patrimoniales.
En este encuentro se conformó la Red Iberoamericana de Educación Artística y Cultural (RedArtes) para garantizar y ampliar los derechos culturales facilitando el acceso de los pueblos a esta educación, el intercambio de experiencias, acciones de formación de formadores, creación de indicadores y el impulso de una política pública regional en el área de la educación artística y cultural.
Durante el acto de instalación de la red , el ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, denunció las medidas coercitivas como elementos de afectación de la vida cultural, destacó el acento que le ha dado la revolución bolivariana al desarrollo de esas políticas y el impulso de nuestro presidente, hoy secuestrado, Nicolás Maduro, con la creación de la Gran Misión Viva Venezuela, recordando la premisa del comandante Hugo Chávez: “No hay revolución sin revolución cultural”.
La iniciativa del ministro Cazal, en nombre del gobierno bolivariano, de entregar 50 cuatros a las delegaciones, organismos multilaterales y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia, no solo fue un gesto de cordialidad diplomática sino que también una estrategia para compartir con el mundo iberoamericano nuestra alma sonora, un recuerdo de los valores identitarios de un país que defiende su soberanía e independencia en todos los ámbitos, incluyendo el muy importante de la cultura.

