Vamos como en el aire, diría un estudiante de primer tramo en la Escuela de Letras, al referirse al poema. Así mismo suenan las metáforas políticas en estos días aciagos. Desde las que se cocinan en la ONU, donde dicen que los ayatolás son los perversos porque ejercen soberanía en el estrecho de Ormuz para evitar ser exterminados como pueblo y cultura, hasta la nuestra aquí en la costa del mar Caribe, para ver si no nos vuelven a meter portaaviones, buques, aviones de última generación atómica para lanzarnos misiles. Claro, al monstruo de los pantanos anaranjados no se le ocurre sino la infeliz idea de que fuésemos el estado 51 de la Unión, entendido que la Ilustración americana, en su razón sentipensante antiimperialista y anticolonial, desde que Miranda concibió América para los americanos, no hubiese existido… Desde el río Grande hasta la Patagonia. Y el bolivarianismo se convirtió así en doctrina antimonroísta. Chávez en algún momento años atrás le regaló al negrito Obama, a la sazón presidente de los iunaites, Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Será que lo tienen como libro de consulta en el Salón Oval. Así como lo hicieron con Das kapital, para avanzar, en esa última movida de mata donde fueron todos los que son y eran, chicos de Silicon Valley, con las cinco hermanas petroleras a pedir cacao a la ciudad prohibida en China. Ahora se les está ocurriendo, desde el secuestro del presidente Maduro y su primera combatiente, chantajeados con la amenaza real de destruirnos en un santiamén, llevarse a los que en franca triangulación convirtieron en lo que ellos son. Delincuentes internacionales. Estamos vivos de casualidad. Y los secuestraron con cargos desmentidos por infundados y fatuos, a merced del cartel de los Soles. Ahora, la agarran con la triangulación. Necesidad de saltarse los impedimentos del bloqueo para sobrevivir, y así tratar de volarnos los sesos, sin lanzar ni un triquitraqui más con las ollas podridas cultivadas y existentes en su movida de manipulación perversa mediática transnacional corporativa. Legitimada por los Estados sumisos. Contenida en el último archivo Epstein. O Irán como en el aire, así el poema del párvulo. En guerra de última generación. Infundados o en fuegos fatuos.

