La congresista demócrata por Illinois Delia Ramírez reiteró su llamado a un cambio en las políticas del Gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, incluidas las crecientes amenazas de una acción militar.
“De Irán a Cuba, el imperialismo estadounidense está agravando el sufrimiento humano”, expresó Ramírez, donde se refirió a la grave crisis energética en la isla debido al actual bloqueo al suministro de petróleo a ese país por parte de la Casa Blanca.
Dijo que “como resultado de las sanciones (medidas coercitivas unilaterales de (Donald) Trump y (Marco) Rubio, la red eléctrica de Cuba se está colapsando –dejando a las familias en la oscuridad y sin servicios esenciales”.
“Ahora, la administración está amenazando con una acción militar”, advirtió la congresista, quien es miembro de la Cámara de Representantes por el Tercer Distrito de Illinois.
Debemos poner fin a sus planes ilegales en Cuba, añadió la legisladora al recordar: “Por eso, lidero a 32 de mis colegas para exigir que la administración cambie de rumbo”.
Continuaré luchando por políticas que prioricen la diplomacia, los derechos humanos y la cooperación con nuestros vecinos, subrayó Ramírez, miembro del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara Baja.
Esta semana ella encabezó una iniciativa junto con otros 31 miembros del Congreso para exigir que la administración Trump ponga fin al uso de la base naval estadounidense ubicada en territorio ilegalmente ocupado a Cuba en Guantánamo (este) en la detención de inmigrantes y que detenga cualquier plan ilegal de acción militar contra la nación caribeña.
En 2023, coincidiendo con los 200 años de la Doctrina Monroe, Ramírez se unió a la representante Nydia Velázquez para interponer un proyecto de ley en contra de esa política, porque ha sido utilizada para justificar —advirtieron— la intervención estadounidense en los asuntos latinoamericanos a lo largo de la historia.
«Durante 200 años, Estados Unidos ha utilizado la Doctrina Monroe para justificar un enfoque paternalista y perjudicial en sus relaciones con América Latina y el Caribe», añadió.
«Como resultado, el legado de la política exterior de nuestra nación en esas regiones es la inestabilidad política, la pobreza profunda, la migración extrema y el colonialismo. Ya es hora de que cambiemos nuestro enfoque», declaró entonces.
Mientras Estados Unidos intensifica su campaña contra la mayor de las Antillas para justificar una agresión militar y acude a todo tipo de pretextos.
El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossio alertó este domingo que las acusaciones estadounidenses contra Cuba son “cada vez más inverosímiles”.
Fernández de Cossio dijo que “el esfuerzo anticubano en función de justificar sin excusa alguna una agresión militar contra Cuba se intensifica por hora, con acusaciones cada vez más inverosímiles”.
En el propio mensaje, el diplomático subrayó que Estados Unidos “es el país agresor. Cuba, el país agredido, amparado en el principio de legítima defensa”.
Cuba pasó a ser un tema casi frecuente en los medios de comunicación en las últimas semanas. La narrativa ahora es (más allá de términos ideológicos) que esa nación insular es un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, una afirmación que rechaza enérgicamente La Habana.
En su orden ejecutiva del 29 de enero que amparó el bloqueo energético a Cuba, Trump sostuvo que ese país constituye una amenaza «inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos.

