Las Fuerzas israelíes incursionaron este sábado con vehículos militares y tanques en la provincia siria de Quneitra, en el suroeste del país, donde realizaron registros en varias viviendas, informó la agencia oficial Sana.
De acuerdo con el reporte, una unidad integrada por cuatro vehículos militares ingresó al poblado de Saida al-Hanout y desplegó efectivos entre las casas de los residentes, donde efectuaron inspecciones sin que se reportaran arrestos.
La agencia añadió que otras fuerzas israelíes entraron con tres tanques en las inmediaciones de Tell al-Darayat, en las afueras de la localidad de al-Muallaqa, antes de retirarse de la zona.
El jueves último, tropas israelíes realizaron otra incursión en Saida al-Hanout con siete vehículos militares y arrestaron temporalmente a un joven, posteriormente liberado.
Hasta el momento, ni autoridades israelíes ni sirias emitieron declaraciones oficiales sobre el más reciente incidente.
Según el Gobierno sirio, las violaciones israelíes en el sur de Siria se intensificaron en los últimos meses e incluyen incursiones, registros domiciliarios, instalación de puestos de control y detenciones de civiles, entre ellos menores de edad y pastores.
Estos acontecimientos ocurren en medio de declaraciones previas del presidente sirio, Ahmed Al-Sharaa, quien afirmó que las negociaciones con Israel continúan, aunque avanzan con dificultad debido a la insistencia israelí de mantener presencia en territorio sirio.
Tras la caída del gobierno de Bashar al-Assad el 8 de diciembre de 2024, Israel anunció el colapso del Acuerdo de Separación de 1974 y ocupó la zona de amortiguación siria.
Desde esa fecha, las fuerzas israelíes han ejecutado ataques aéreos recurrentes contra infraestructuras militares y áreas civiles del país árabe, provocando víctimas mortales y daños materiales, aun ante la ausencia de amenazas directas por parte de la nueva administración siria.
Por su parte, el régimen de Benjamin Netanyahu ha argumentado que la operación tiene como objetivo la creación de una zona de seguridad adicional ante la inestabilidad provocada por la caída del presidente Bashar al-Assad durante la ofensiva comandada por el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham, que tuvo al frente al actual presidente del país, Ahmed Al-Sharaa.

