La FIFA defendió este viernes su proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), con el que busca incorporar capital privado a la gestión comercial de sus principales competiciones, y rechazó las críticas de la UEFA y la Concacaf, que endurecieron su oposición a la iniciativa impulsada por el presidente Gianni Infantino. Además, negó que el plan implique ceder el control del fútbol a inversores privados.
En un comunicado, el organismo rector sostuvo que cualquier modificación vinculada al proyecto deberá contar con el respaldo de la mayoría de sus 211 asociaciones miembro y rechazó las versiones que atribuyen a la entidad la intención de vender los activos del fútbol mundial.
“Nadie está vendiendo el fútbol. Esto es algo que la FIFA jamás contemplaría”, afirmó el organismo al responder a los cuestionamientos sobre una eventual participación de capital privado en la nueva estructura comercial.
La FIFA también defendió el carácter consultivo de la propuesta y sostuvo que ninguna confederación puede decidir en representación del conjunto de las asociaciones nacionales. Además, reconoció las preocupaciones expresadas en los últimos días y aseguró que mantendrá abierto el proceso de discusión.
Según la entidad, algunos reportes periodísticos difundieron “informaciones erróneas”, lo que, a su juicio, alteró el sentido de la consulta prevista con las federaciones nacionales.
La respuesta llegó después de una jornada marcada por el aumento de la oposición al proyecto. La UEFA anunció que sus selecciones nacionales no participarán en competiciones organizadas por la FIFA mientras la propuesta permanezca sobre la mesa, mientras que la Concacaf comunicó oficialmente que también rechaza la iniciativa.
En una reunión de urgencia, las 55 federaciones que integran la UEFA expresaron su “rechazo unánimemente y de manera clara a la propuesta de la FIFA de transferir acciones de la propiedad del Mundial y otras competiciones de la FIFA a inversores privados”.
Al término del encuentro, la confederación europea concluyó que “ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras esas propuestas sigan encima de la mesa”, una posición que surge a once meses del Mundial femenino de Brasil 2027.
Horas más tarde, la Concacaf, integrada por 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, anunció que “ha rechazado la propuesta” presentada por la FIFA.
La entidad explicó que “los miembros expresaron una profunda preocupación por la falta de debido proceso en torno a la propuesta, el plazo artificialmente reducido que se impuso y la ausencia de cualquier revisión o aprobación por parte de los órganos pertinentes de gobierno de la FIFA”.
En su comunicado, la confederación añadió: “Concacaf reafirma que el futuro del fútbol -y su mayor activo- debe seguir estando en manos de nuestra familia del fútbol”.
El proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) fue presentado por sorpresa el martes. La nueva sociedad tendría a su cargo la gestión de actividades comerciales de la FIFA, entre ellas los derechos de difusión, los patrocinios, la venta de entradas, las licencias y otros aspectos vinculados a grandes competiciones como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes.
El miércoles, Gianni Infantino defendió la iniciativa y sostuvo que los inversores privados solo contarían con una participación minoritaria. Además, afirmó que “es una oportunidad, pero no una obligación” y que la propuesta forma parte de “un proceso democrático”.
La UEFA rechazó esa explicación y respondió que “no es una ‘decisión democrática’, sino una gobernanza mediante el miedo”. La organización europea también cuestionó tanto el contenido del proyecto como el procedimiento utilizado para impulsarlo.
Según la confederación, el ingreso de accionistas privados podría alterar la conducción futura del fútbol internacional. En ese sentido, advirtió: “Toda decisión sobre el calendario internacional, el formato de las competiciones y toda decisión que remodele el futuro del fútbol no estaría ya dirigida a servir al interés del fútbol sino al de los accionistas”.
La UEFA también cuestionó el cronograma previsto para resolver la iniciativa. De acuerdo con una carta enviada por Infantino a las 211 asociaciones miembro, revelada por varios medios, las federaciones disponen de plazo hasta el 19 de septiembre para pronunciarse sobre el proyecto.
Las restantes confederaciones adoptaron posiciones diferentes. La AFC, que agrupa al fútbol asiático, lamentó el miércoles que la propuesta se conociera sin una consulta previa a sus asociaciones, aunque evitó pronunciarse sobre el contenido de la iniciativa. La CAF (Confederación Africana de Fútbol), por su parte, pidió a sus miembros “examinar” y “evaluar” el proyecto antes de adoptar una decisión.
Hasta el momento, la Conmebol, integrada por diez asociaciones nacionales, entre ellas las de Argentina y Brasil, no fijó una posición pública sobre FIFA Forward Enterprise, mientras continúa el debate sobre el futuro del proyecto impulsado por la FIFA.
por INFOBAE

