Marco Rubio llega a India para ofrecer a EE.UU. como proveedor petrolero ante crisis de crudo

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, llegó este sábado a la India para iniciar su primera visita oficial al país, con el objetivo de ofrecer a Washington como proveedor de suministro energético ante la crisis global del crudo provocada por las interrupciones en el estrecho de Ormuz.

«Queremos venderles tanta energía como estén dispuestos a comprar. Estamos en niveles históricos de producción y exportaciones estadounidenses. Queremos ser una parte más importante de su cartera de productos», declaró Rubio a su partida desde la base de Maryland.

La agenda de Rubio, que viaja acompañado por su esposa, Jeanette Rubio, comenzó en la ciudad de Calcuta con una visita a la Casa Madre de las Misioneras de la Caridad y a un hogar infantil.

Se espera que, posteriormente, el jefe de la diplomacia estadounidense se reúna en Nueva Delhi a puerta cerrada con el primer ministro indio, Narendra Modi, donde la seguridad energética de la nación asiática, que importa más del 80% del petróleo que consume, ocupará un lugar prioritario.

El itinerario oficial continuará el domingo con una reunión bilateral con su homólogo indio, el ministro de Asuntos Exteriores S. Jaishankar, e incluirá paradas culturales en Jaipur y en el Taj Mahal, en la ciudad india de Agra.

Esta visita se produce tras una larga etapa de fricción comercial entre Nueva Delhi y la Casa Blanca, aliviadas parcialmente por la rebaja de los aranceles recíprocos al 10 % el pasado febrero, fruto de un acuerdo interino en el que Nueva Delhi se comprometió a adquirir productos estadounidenses por valor de 500.000 millones de dólares.

La estancia de Rubio, que será extensa, culminará el próximo martes en la capital india con su participación en la reunión de ministros de Exteriores del Quad, alianza que integra a Japón y Australia, que busca priorizar los intereses de la alianza en el Indopacífico frente al avance de China.

Rubio llega a la India tras participar en la reunión ministerial de la OTAN en Suecia, donde vinculó directamente los desafíos europeos con la estabilidad en Asia y admitió ante los periodistas que Donald Trump se encuentra «muy decepcionado» con los aliados europeos por su negativa a un resplado activo contra Irán.

El secretario estadounidense ha reconocido en las últimas horas ligeros «progresos» en los frágiles diálogos que EE. UU. mantiene con Teherán bajo la mediación de las autoridades de Pakistán, aunque advirtió que la Casa Blanca maneja un «Plan B» en caso de que la vía diplomática fracase.

 

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