Reseña | The Last Cat in the Universe

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Tuve la oportunidad de jugar Mechanophagia en su momento y fue un título sorprendente, no solo por su jugabilidad sino por lo adictivo que es, creo que esto se repite en The Last Cat in the Universe. Aunque la puesta en escena es diferente, se nota que hay empeño y mucho trabajo detrás de cuidar a la última gata del universo.

La premisa es simple: eres una IA que acaba de iniciar un protocolo de emergencia, la humanidad acaba de desaparecer y nuestra prioridad es resguardar la vida del último felino del mundo. Nuestro objetivo es mantenerla con vida, claro, hay un aspecto psicológico, ya que tendremos que recuperar datos de la doctora a cargo para tener mayor información de cómo mantener a salvo a esta pequeña vida.

Cosas tan simples como un arenero, comida, calefacción, gravedad y música para relajar a la gata serán las prioridades del jugador. Puesto que en cada partida deberá estar al tanto de revisar que todas estas funciones sigan operando de forma óptima. Sin mencionar que hay una forma tierna de conectar con la gata, puesto que cada vez que la tocas la IA maullará para relacionarse con ella.

Gameplay rápido, sutil y adictivo

Este título es fascinante, al pertenecer al género incremental (idle), un género que no requiere mucho trabajo por parte del jugador, pero aún necesita que el usuario esté atento, logra ser atractivo y que no te despegues de la pantalla. Sin embargo, el juego es definido como un “incremental narrativo”, que si bien el jugador no debe hacer clic, debe estar al tanto de la historia y en obtener recursos para avanzar por esta.

El jugador en orden de avanzar deberá “minar muros” que se vuelven datos, y estos datos servirán para mejorar la estadía de la gata en la nave y recuperar la memoria de la IA. Tendrás que mejorar la potencia de tu rayo, tener un mayor radio de ataque, densidad de los ataques, asistencia, una mejor batería etc. Es interesante cómo al principio puede parecer lento, pero al igual que la personalidad de la IA, el Gameplay se vuelve más profundo mientras más datos extraes.

El gameplay pasa de ser lento y táctico a una suerte de supervivencia, ya que siempre estás en contra reloj, y la energía del rayo se irá haciendo cada vez más fuerte con lapsos de repetición cada vez más pequeños. Así que si te molestan las luces o los cambios rápidos de luces, ten cuidado, porque en cierto punto hasta pestañear se vuelve difícil, ya que todo en la pantalla se vuelve un caos.

La paradoja de la efectividad

Después de las 2 horas de juego desbloqueé casi todas las mejoras solo para ver la diferencia, y, debo decir, que es impresionante el nivel que hay desde los primeros 30 minutos de juego hasta el final del mismo. Las mejoras cambian completamente la dinámica, de hecho es raro que a pesar de que se puede volver repetitivo, no te aburres porque estás llegando a una capa más profunda. Además tienes contigo la mejora de recuperar energía cada vez que destruyes un piso, y al final del juego eres una máquina de recolección potenciada.

Esta diferencia es crucial, puesto que tiene un poco que ver con el final del juego. ¿Acaso eres tan capaz porque ya cumpliste tu misión, o, por el contrario, te volviste así de eficiente para seguir con tu misión?

Es una decisión que queda de parte del jugador, pero habla mucho de cómo los desarrolladores plasmaron emoción y cariño al juego, no solo en su historia sino en su gameplay. De hecho para avanzar en la historia debes volverte más eficiente en la recolección (lo que significa cuidar y proteger más a la tierna gata).

Cuando la música te teletransporta

El soundtrack fue un apartado de lo más curioso, por la experiencia en Mechanophagia no esperaba que la música fuera tan espectacular, ya que en aquel título lo más importante era la acción rápida. Sin embargo, Apamate Studios adoptó una postura de “autor” si se quiere, y sé que quizás estoy romantizando este aspecto, pero realmente, el nivel de Soundtrack del juego es tan atractivo que puedes colocarlo de fondo perfectamente, dado que en sí esa es su naturaleza, colocar música de fondo para calmar o tranquilizar a la gata.

Es curioso cómo esto se puede trasladar al jugador, si bien no me emocioné, sí debo admitir que al tener un soundtrack tan calmado y lindo no dudé en colocar todas las pistas solo para escuchar cómo sonaban. Mientras cambiaba un poco el escenario, (apagar todas las luces, dejar solo la luz de la planta, abrir la ventana etc.)

Apamate Studios hizo algo maravilloso con este juego, el gameplay me parece una excusa para ver la historia, creo que el corazón del título está puesto en su música y en su historia. Al momento de relajarte y dejar que todo fluya es hermoso, sobre todo si estás escuchando “estaré a tu lado” de fondo, (un aplauso a Diora Salazar por su increíble trabajo).

Esta reseña fue realizada en PC gracias al código cedido por Apamate Studio. The Last Cat in the Universe ya está disponible en PC a través de Steam.

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