La presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), magistrada Caryslia Rodríguez, ratificó el compromiso del Poder Judicial con la celeridad y la optimización de los procesos judiciales en el país, destacando el despliegue directo y continuo de las autoridades en los centros de reclusión nacionales.
Rodríguez enfatizó que, en perfecta coordinación con el Ejecutivo y el Poder Legislativo, el TSJ mantiene a sus jueces de control, de juicio y de ejecución trabajando directamente en los recintos penitenciarios. Este abordaje territorial busca evaluar caso por caso las solicitudes de amparo enmarcadas en las leyes de la República, así como mitigar de manera directa el retardo procesal.
Articulación institucional y debido proceso
La máxima autoridad del Poder Judicial destacó la importancia de la colaboración permanente entre las distintas salas del tribunal, el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario y los órganos de seguridad de la ciudadana, con el fin de garantizar el debido proceso y la tutela judicial efectiva de los internos.
«Estamos abocados día a día, de forma incansable, a revisar cada expediente y escuchar de cerca las realidades de los privados de libertad y sus familiares. La justicia penal debe ser oportuna, justa y transparente», señaló la magistrada.
Finalmente, la presidenta del TSJ manifestó el respaldo absoluto de la institución a los planos complementarios y los procesos de diálogo que han permitido avanzar hacia una fase de pacificación social y estabilidad política. Subrayó que la implementación de nuevas herramientas tecnológicas, como las audiencias telemáticas, ha sido clave para dinamizar las decisiones de los tribunales naturales sin vulnerar los derechos fundamentales contemplados en la Constitución.

